Los humanos y la IA no se sustituyen entre sí.
Trabajan juntos — dentro del proceso.
Datapolis trata la IA como un trabajador digital, no como un chatbot.
Humanos y agentes ejecutan tareas lado a lado, bajo las mismas reglas, aprobaciones y responsabilidad.
Mismo proceso. Mismas reglas. Ejecutores diferentes.
Tanto si una tarea la ejecuta una persona como si la ejecuta un agente de IA, el proceso sigue siendo el sistema de registro.
La IA no elude la gobernanza.
Los humanos no pierden el control.
Tareas humanas
Donde importa el juicio
- Revisar y aprobar
- Gestionar excepciones
- Tomar decisiones finales
- Asumir responsabilidad
Tareas de IA
Donde importan la velocidad y la consistencia
- Procesar datos
- Clasificar y validar
- Preparar decisiones
- Ejecutar pasos repetibles
Sin traspasos rotos. Sin adivinar.
El trabajo pasa entre humanos y agentes a través de estados explícitos del proceso — no por prompts, mensajes o instrucciones ad-hoc.
Siempre respondible:
La IA puede actuar — pero nunca decidir sola.
Los agentes de IA operan dentro de permisos, estados y reglas de escalación.
Pueden:
No pueden:
La escalación a humanos es automática y está impuesta por el workflow.
Una traza de auditoría para humanos e IA
Cada acción — humana o de IA — se registra en el mismo modelo de auditoría.
Siempre sabes:
Sin comportamiento opaco de IA.
Sin decisiones humanas no documentadas.
Datapolis no añade IA al trabajo.
Integra la IA en cómo funciona realmente el trabajo.
Humanos y trabajadores digitales operan en un sistema gobernado — creado para escala, confianza y responsabilidad.